¿Qué tan difícil es para un chico entender que esta solo? Que en un instante no tenga a nadie que lo ayude ni lo proteja. Es algo doloroso para cualquiera, más para un chico inexperto que no sabe qué hacer y necesita que lo guíen. Aunque algo es más difícil para un joven como él, no saber a dónde ir. Sentir esa impotencia calentar su pecho y, por mucho que se esfuerza, no saber a dónde ir. Un niño no tiene la suficiente experiencia como para saber eso así que no será capaz de llegar a ningún lado, al menos no solo. Es interesante verlo desde ese punto de vista. Bueno… Así es como lo ve Zack. No sabe quién es ni que debe hacer, pero, a pesar de eso, siente en su corazón que tiene un hogar en algún lado. Un lugar en el cual hizo amigos, enemigos, del cual tiene recuerdos y una promesa que lo motiva a seguir adelante. Alguien alguna vez lo amo, y otros alguna vez lo odiaron. Todo eso él lo siente, pero no lo recuerda, no sabe que significan todas esas cosas.
A todo eso… ¿Fue una mala persona o un buen
sujeto?, ¿Está haciendo lo correcto al seguir lo que un cristal parlanchín le
dice? Es algo que él se pregunta, pero no puede saber las respuestas. ¡Él no
sabe nada! No sabe a dónde ir Y lo que es peor, no sabe que es la única
Esperanza de este solo y desolado mundo, el es el único capaz de traer la paz,
pero no podrá en esas condiciones. No sabe a dónde ir y tiene que cargar
con todo ese peso encima. Es triste y desesperante para él, pero hay algo que
lo ayuda a seguir de pie y con la cabeza en alto. Ese algo se llama “el ojo de Cthulhu” ¡Lo que,
si tiene bien en claro, aunque quizás sea un sueño, es que existe la mínima
posibilidad de que, si lo derrota, consiga sus recuerdos! ¿Pero cómo vencerá lo
invencible? ¿Quién sabe? Quizás si alguien lo guía de esta forma consiga
la monótona oportunidad de vencerlo. ¡Acompaña a Zack en lo que es para él, un
nuevo mundo!
Capitulo 2 andrew el guía del mundo me apoya. Es momento de explorar las cuevas ¡debo fortalecerme más!
¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy? Noqueado y vagueando entre la realidad levanta la mano y mira su palma que palpita llena de sangre, ¿Cómo es que sigo vivo? Solo recuerdo que me agarre de esa cuerda ¿Dónde estoy?, ¿Por qué hay tan poca luz? Los latidos de su corazón iban cada vez recuperándose un poco más. Cerca de donde él estaba se escuchaba a Terraria conversar con alguien más.

—Existe la posibilidad de que él sea el héroe.
—¡No me hagas reír! ¿Un niño?
Luego de haber recuperado algo de vida consigue levantarse en una especie de superficie rocosa desolada y sola. Cerca de su pie se encontraba una pequeña flor alrededor de unas piedras. Levanta la cabeza y da dos pasos hacia adelante percatándose de que hay alguien extraño en frente de él
—¡Hey, niño! ¿Cómo es que tienes todas esas cosas?
Moribundo y con algo de conciencia responde: las cree
—¿Qué? ¿Tiene el aroma del fundador?
—Si
—A-aah —Se quejó perplejo y extrañado—. ¿C-cómo es posible? —Preguntó mientras temblaba descontrolado.
—Aún hay esperanza —murmuraba con lágrimas en los ojos—. ¿Qué hiciste? ¿Cómo es posible? Debo estar alucinando ¡Debe ser un sueño! Insisto, ¡es imposible!
—¿Ves esa flor de allá? ¿Crees que sea posible que crezca en un terreno así? ¿Imposible? Eso solo es una palabra, no te lo tomes tan en serio —Empieza a reír.
(Andrew) Se agacha y empieza a llorar.
—Chico, ¿de dónde vienes? ¿Cómo obtuviste ese poder?
—A-aah yo…
—No lo sabe. No sabe de dónde viene, no lo recuerda.
—¿Cómo? ¿Qué le paso?
—No lo sé del todo, pero sospecho que “el ojo de Cthulhu” le robo sus recuerdos.
—Necesito un favor tuyo, al fin y al cabo. ¡Enséñale a usar sus poderes!
—No puede, no recuerda nada. Solo es una cáscara seca, no puede extraer poder del aroma del fundador ¡está seco! No tiene motivaciones, el aroma fundador es una reliquia humana portada por el linaje de reyes humanos más puros que existen. Es un milagro que él posea el aroma, pero… Sólo con alguna motivación, algún sentimiento, felicidad, seguridad, tristeza, impotencia o rabia. Él puede sentir emociones, pero no sabe nada, no tiene motivaciones por las cuales pelear y tampoco sabrá que debe hacer. Está incompleto, pero aun así ¡mientras exista la mínima posibilidad de salir de este infierno la tomare!
—Entonces fue así como se creó el mundo. El fundador deseaba hacer feliz a los demás, pero el mundo es muy grande y extenso ¿cómo pudo conseguir tanto poder?
—¡No hay límites! si lo deseas lo logras así funciona el aroma del fundador.
—Entonces si yo no tengo ninguna razón por la cual luchar ¿no podré usar todo este poder? Así que debo recuperar mis recuerdos… Debo, yo debo —Se tambalea temblando mientras mira al suelo vencer a “el ojo de Cthulhu”.
—No es tan fácil. Es una bestia invencible.
—¡No importa! No esperaba que fuera fácil. ¿Qué debo hacer para vencer a ese monstruo? Y ¿cómo puedo usar este poder?
—Hay algo que se llama mana que es como el chacra de tu cuerpo del cual sale el aroma fundador. Cuentas con muy poco chacra así que el aroma empezará a tomar tu vida si te excedes. Pero en realidad es tan simple como llenarte de determinación y pensar tu próximo ataque.
—Yo era el seguro que protegía el mundo, aunque no podía protegerlo por siempre. Ahora que perdí mi conexión con la bendición el módulo del mundo está libre y la capa de bendición que yo estaba creando en la atmósfera es cada vez más fina, suficiente para que “el ojo de Cthulhu” entre en cualquier momento al mundo —. Dijo Terraria
—Entonces, “Deberías cavar una mina para encontrar vetas de mineral. Así podrás crear objetos muy útiles. Además, en el subsuelo hay corazones de cristal que puedes usar para aumentar el máximo de vida. Podrás destrozarlo con un pico y así aumentar tu vida máxima y hacerte más fuerte. Allá atrás hay una entrada a las cavernas. Ah… y antes que se me olvide, me llamo Andrew, soy uno de los pocos humanos que queda en el mundo. —“Soy el guía del mundo”, te guiare en esta aventura.

—¡Gracias! Yo, me llamo Zack.
—Un gusto, Zack. Ten cuidado y ten esto, es lo que me queda —. Estiro su brazo dándole una poción de regreso a casa. Luego estiró su otra mano para entregarle un reloj, un medidor de profundidad y unas cadenas—. Se guardarán en terraria ¿tienes alguna poción?
—Si, tengo esta de líquido rojo y esta otra amarilla.
—Son de defensa y regeneración. Sustancias especiales que llevan el cuerpo mas allá de lo establecido como humano ¡te darán una gran fuerza! Guárdalas bien, y no utilices la poción de regreso a casa hasta que el reloj te indique que es de día. De lo contrario, las manadas de zombis te matarán. Y, por último, no bajes más de 100mts bajo tierra ¡No quisiera que te encontraras con los biomas de mármol o granito y menos con el de araña! Porque… ¡Qué miedo dan!
—Está bien—. Seguí paso tras paso con la cabeza en alto hacia delante. —Aunque tenga miedo seguiré adelante. Debo ser un héroe —. Baje por la escotilla que estaba ahí y descendí por una cuerda. Revise el medidor de profundidad, llevaba sólo 20mts. Seguí caminando y de repente aparecieron unos murciélagos.
—¡Rápido, utiliza el arco!
Agaché mi pierna y moví mi brazo disparando tres flechas matando a los murciélagos.
—¡Tres murciélagos de un tiro! Sigamos.
Seguí caminando iluminando todo a mí alrededor. Había una especie de esqueleto en frente de mí pero no se movía. Así que corrí hacia él para atacarlo y le asenté un espadazo.
—¡Oye loco, detente! ¡Me vas a volver a matar!
—¿Quién eres? ¿Terraria, lo conoces?
—No, nunca he visto un esqueleto que hable.
—Es porque no soy uno. Una vez maldije a un viejo de ropas azules y él me convirtió en esqueleto. Yo solía ser un vendedor antes de eso, así que te puedo vender cosas útiles ¿gustas?
—Está bien. Véndeme unas cuantas de esas bombas.
—¿Eso será todo?
—Si porque debo minar un poco más de mineral.
—Está bien, pero mantente alejado de las arañas. Devorarán tu interior y dejarán la cáscara vacía de un hombre. Sé que suena raro, pero confía en mí esta vez.
—Está bien, lo tomare en cuenta —. Luego de minar un poco más planeaba regresar, pero vi una piraña con un objeto brillante, una especie de “gancho”.
—Se ve útil. Podemos crear un gancho ¿qué tal si lo recogemos?
—Parece un pequeño río y no tengo cuerda, aunque la caída no debería hacerme demasiado daño. Además, hay una pequeña cascada ¡Allá voy! —Me impulsé y luego salté de chapuzón al mar. La piraña me mordió varias veces, pero esquivé varios golpes y logré quitarle el gancho. La aplasté con el pie y justo cuando iba a matarla se escuchó el crujir de unos huesos resonar en una esquina oscura. El sonido estaba cada vez más cerca de mí. —¿Qué significa ese sonido? —Pregunté a Terraia mientras me quedé mirando perplejo sobre aquella cascada.
—¡No! ¡Esto es malo! ¡Muy malo! Se aproximan una redada de esqueletos, los súbditos de las mazmorras, “defensores de la obscuridad, hijos de la maldad que representa esqueletron”.
—¿Qué tan fuertes son? —Le pregunte temblando.
—Bastante. Y en manada son aun peor.
—Tengo algunas pociones ¡no importa que! Aunque suene monótono decirlo vez tras vez seguiré peleando ¡Tengo una promesa que cumplir! ¡Un mundo que cambiar! Y una vida que recuperar, eso puede lucir pesado al tener que llevarlo todo en mi espalda, pero… La verdad es que llena mi corazón de determinación la cual me impulsa a luchar y mantener mi cabeza en alto.
—¡Ya vienen! —Docenas de esqueletos venían a gran velocidad —¿Tienes algún plan?
—¿Aparte de luchar? No.
—Aun no podemos huir, ¡ya sabes que debes hacer!
—¡Sí! ¡Vengan a mi si es que pueden! —Acerque mi pie derecho hacia adelante como si fuera a tirar una pelota, y tire unas cuantas granadas contra ellos. muchos de ellos explotaron y se creó una gran montaña de humo de la que salieron unos cuantos esqueletos. Levanté mi mano y lancé una ráfaga de flechas aniquilando los que estaban por delante. Corrí. —No me van a vencer —. Utilice mi espada contra ellos, empujando y aniquilando a varios. A pesar de todo, se me lanzaron ferozmente más de cinco de ellos. Eran, capaces de matarme, no lo podía permitir. —¡En verdad no quiero morir aquí! —Mi corazón se empezó a llenar de determinación y mis ojos cambiaron a un color azul claro como el agua.
—¿Eso es…?
—¡No moriré! —Puse mis manos en el suelo y las raíces se conectaron por mi brazo. Sentía la tierra fluir por mi cuerpo. Me imaginé una gran columna en frente de mí y apareció una gran montaña matando a todos los esqueletos que estaban a mi alrededor. Mi cabeza se puso en blanco. Las palmas de mis manos se quemaron por completo y unas ráfagas de corte se formaron por todo mi cuerpo cortándome la respiración e hiriendo mucho. Mis manos se soltaron y caí hacia atrás. Mis ojos se volvieron de color verde por un momento para luego volver a la normalidad.
—¡Despierta! Agárrate.
Me logre agarrar a la superficie de la cascada, pero la piraña empujo mi brazo haciéndome caer cueva abajo. —¡Maldición! Aun es de noche.
—Piensa en unir las cadenas con el gancho.
Lo hice y cree un gancho que podía engancharse a cualquier superficie y que estaba en mi cintura.
—¡Úsalo rápido!
Recibí un gran jalón en todo el cuerpo debilitándome aún más. Justo cuando el gancho iba a alcanzar la superficie se detuvo.
—¡Es muy corto no ha llegado! —Grité desesperado. —Terraria, ¿qué hago?
—No lo sé. El gancho tardará en enrollarse. Quizás si te tomaras pociones y lanzas el gancho en el momento exacto contra el piso suspendas parte de la caída.
—¡No puedo morir aquí! —Mientras caía a gran velocidad di vueltas a las opciones y me las tomé las dos al mismo tiempo. Mis ojos se volvieron uno amarillo y el otro rojo. Aumentando mi resistencia enormemente. Mientras cerré los ojos para recuperarme.
—¡Cuando yo diga! ¡Voltéate y usa el gancho!
—¡Tengo miedo! Pero confiare en ti —. Escuchaba un gran zumbido pasar varias veces a mí alrededor mientras pasaba múltiples entradas —¿Ya?
—No, aún no. Cierra los ojos.
Por un momento se suavizaron los zumbidos, simplemente no escuchaba nada.
—¡Prepárate!
—Vamos, vamos, por favor no mueras.
—¡Ahora, gira!
Di un giro y lancé mi gancho contra el piso cayendo a gran velocidad como un rayo. Aún así no morí, pero perdí la noción de lo que estaba pasando. Solo miraba borroso una especie de superficie de granito y a mi alrededor un gran palpitar en mi oído.
En ese momento…
—¿Imposible solo es una palabra? —Reía. —Aun no lo puedo creer hay algo de esperanza en ese chico Zack. Espero este bien, se veía muy determinado como si le debiera algo a alguien. Me recuerda a mí cuando era joven. Si lo guío en este mundo tan enterrador es como si me salvara a mi mismo en el pasado ¡qué cosas tan difíciles Le esperan! Espero logre superarlas. Espero no le pase lo mismo que a mí —. Golpea el piso —¡No tengo nada ya! —Lagrimas bajan lentamente de su cara y resuenan en el piso —¡Lo perdí todo! A mi padre, a mi madre, a mis soldados, mi esperanza, mi mundo, mi felicidad, mi libertad, mi mortalidad, ¡todo! —Reventaba en lágrimas —¡¿Cómo me puedo llamar “el guía” si no he podido guiar mi propio camino?! He perdido. He dejado miles de vidas en el camino han muerto miles de personas ¿y yo que he hecho? ¡Solo he perdido! Y lo peor es que me encuentro encadenado a este mundo —. Se limpia la cara. —Espero ese muchacho corrija mis errores. Quizás al final aprenda algo de él. Centraré mis confianzas en Zack. Tengo fe que él es el verdadero héroe que salvara este mundo.
Luego de que pasara un rato…
—Ya debería haber regresado ¿le habrá pasado algo? Tendré que ir a buscarlo. Aunque ¡confió en que sobrevivirá! Si algo grave de verdad llegara a pasar yo iré a salvarlo. Depende de si logra salvarse, es que aprenderá a sobrevivir en este mundo.
(10 de vida) era lo que me quedaba. Era como si mi cuerpo estuviera soportando un gran peso sobre él, me dolía todo, mis órganos estaban destrozados me desangraba por dentro. Ya había sentido eso las veces pasadas en las que me habían herido, pero esta vez era un dolor demasiado insoportable, ¿Qué pasaría si llegara a 1 de vida? No lo quería ni pensar. Mis oídos zumbaban y apenas podía ver una especie de piedra de granito a mi alrededor. Escuchaba a Terraria murmurando un montón de cosas que no podía entender. Era insoportable el dolor, como si me fuera a dar un infarto. Mis ojos se volvieron a poner de color blanco, como la harina, y empecé a sentir un lugar diferente que se creaba a mi alrededor todo dentro de un gran cuarto negro, que poco a poco cambiaba de fase trasportándome a un mundo nuevo. Lentamente retomando diferentes colores creando un escenario completo. Se escuchaba un soplido inmenso del aire. Ahí estaba yo sin heridas, parado en frente de la puerta de una casa construida a base de piedra una pequeña cabaña que me hacía sentir tan cómodo. Mis heridas habían desaparecido y no podía evitar que palabras salieran de mi boca. Hablando con un anciano vestido con harapos que decía cosas que no podía entender. Pero luego pude escuchar algunas palabras mientras el aire retumbaba sobre mi.
—¿Seguro que puedes hacer esto?
—Debo hacerlo, no tengo opción —. Retumbando caían lágrimas de mis ojos. —Aunque no lo haga igual moriría.
Me miraba triste.
—Si mueres no podré soportar la tristeza ¿Me prometes que volverás con vida?
—Si —. Se seca las lágrimas. —¡Pase lo que pase! No moriré, te lo prometo.
—Que el fundador te bendiga y te acompañe la gran sabiduría de él. Que te envuelva en poder absoluto para afrontar esta batalla —. Lo intenta abrazar, pero este se va corriendo.
—¡Debo ganar! ¡debo ganar! No puedo perder ¡Lo mataré! ¡Liberaré al mundo de la obscuridad!
Empezaba a llover.
—¡Despierta rápido, Zack! ¡Estamos 500mts bajo tierra! ¡No! Zack, rápido, despierta.
—¿Qué pasa? —. Responde Zack soñoliento. Se escucha el pisar de una gran bestia que resurge de la obscuridad rodeada por unos cuantos elementos de granito. Medía aproximadamente unos 5 metros. Su respirar retorcía el ambiente y su pisar hacía temblar el suelo. Zack se queda sorprendido ante abismal bestia. Abre los ojos al máximo y se levanta afincando su brazo en el suelo y sosteniendo su abdomen destrozado. La bestia se acercaba cada vez a más velocidad. — ¡Hey, Terrraia! No te quedes perplejo dime que es esa cosa.

Como puede hablar con tanta confianza, si se le aproxima una muerte segura. Aún como sobreviva estamos en frente del bioma de mármol y por encima del de araña.
—¡Hey! Te hice una pregunta, contéstala.
—Es un gólem de granito. Tiene una coraza muy fuerte y en tus condiciones actuales te matará de un golpe.
—¿Qué es ese lugar que está por encima de nosotros?
—El bioma de champiñones brillantes. Son frutas muy fuertes. Si te tomas una te relacionarás con tu propio pasado o futuro alrededor de tu subconsciente. Por lo tanto, puedes morir de desesperación si te llegaras a tomar uno.
—Pero liberara lo más profundo de mi subconsciente, ¿cierto? ¡Lo sé! En algún lugar dentro de mí aún están parte de mis recuerdos. Si entro a la capa de mi subconsciente tendré acceso a esos recuerdos.
—¿No planearas…?
Se ríe (zack) —Quizás lo haga —. Una sonrisa se dibuja en su cara mientras aquella tremenda bestia. Se acerca hacia él a toda velocidad el aire que me rodea es cada vez más fuerte. Sonríe mientras lentamente caen lágrimas de sus ojos. —¿Acaso se quién soy? ¿Desperté sin padre ni madre? No tengo amigos ni lugar a donde ir. Estoy solo y debó destruir el mal del mundo ¿Alguna vez recibí un abrazo o alguna felicitación? ¡No lo puedo saber! ¡Porque estoy vacío y solo!
—¿Que está diciendo?
—Tengo que sufrir incontables dolores, pero… Ríe descontroladamente. ¡No moriré! Lo he prometido y no voy a romper mi promesa. Lo repetiré cuantas veces sea necesario porque mi corazón se llena de ¡determinación! —. Un aura verde rodea su cuerpo. Sus ojos se iluminan de amarillo y rojo. Sonríe y mira cara a cara al gólem mientras este pone su pie al frente de su cuerpo. Empieza a reír descontroladamente. —¡Sufrir! ¡Sufriré! Sabes que significa —. Mueve su brazo hacia delante y detiene lentamente al gólem y lo empieza a controlar obligándolo a agacharse y mirarlo a los ojos. El gólem desesperado intenta escapar, pero no lo logra. —¡Mírame a la cara! ¿Acaso sabes cuál es el verdadero sufrimiento! No sabes la impotencia de no saber quién eres querer llorar y no poder hacerlo obligar a tu cuerpo a estar de pie ¿Lo sabes? —. Su cuerpo se tambalea y caen lentamente lágrimas de sus ojos.
—¡Cuidado!
Se desploma sobre sí mismo y el gólem intenta pegarle en el abdomen. En su mente se dibujaron las siguientes palabras una vez más: “¿Me prometes que volverás con vida?”
—Lo prometí y eso llena mi corazón —. Gira contra su cuerpo y roza al gólem tocando al piso. Pensando en un muro de tierra que se levanta a su alrededor como una coraza recibiendo el brutal ataque haciendo que caiga hacia atrás toda la coraza volando lejos a Zack quien cayó milagrosamente sobre una roca sostenida por unas telarañas por encima de la cueva.
—Menos mal que no caímos a la cueva de araña. Estas cuerdas aguantarán lo suficiente como para escapar, pero aún son las 2:00 a.m. hay que esperar una hora más ¡Zack, levántate escapemos!
—Y-yo, n-no puedo levantarme. Mi cuerpo no se mueve ¡Terraria no puedo morir! —. Tose mientras mira a Terraria. —Ahí viene el gólem, ¿verdad?
—Si.
(zack) Sonríe.
—¡Gracias por ayudarme! Pero te debo pedir un último favor —. Tose.
—¿Cuál?
—No tengo pociones para curarme así que solo me queda una opción. Dispara al peñasco de hongos brillantes y me comeré uno de los que caigan.
—Está bien —. Disparando un gran rayo que disipó la superficie de hongos haciendo caer docenas de hongos luminosos.
—Estoy apostando mi última esperanza de sobrevivir. Espero ser capaz de comerme uno de esos hongos —. Mientras los hongos pasan por la telaraña él hace un intento desesperado por atrapar uno. Se arrastra de un lado a otro sin ser capaz de conseguirlo y, justo cuando esta por atrapar uno con su boca, este rebota y cae a un lado de su cara. Todos los demás van cayendo en direcciones diferentes. —¡No me puedo mover! Por mucho que lo intente no puedo —. Desesperado alza su cara por última vez. Mientras el gólem se lanza por una vez más contra él, lleno de rabia y furia. Salta 10mts sobre Zack y luego lo aplasta liberando polvo alrededor de todo el lugar, rompiendo poco a poco cada una de las cuerdas que los sostenían.
—¡Noooo! Zack.
Pero en ese momento Zack no se rendiría. Una vez se disipa el polvo se puede ver una especie de escudo por sobre Zack y sus ojos parpadean de luz una vez más, solo que esta vez es un color verde latente. El escenario cambia por completo desde el punto de vista de Zack. Esta vez se encuentra otra vez en ese cálido lugar en esa cabaña de piedra.
—¡Deberás pelear contra él!
—Por favor, llévenme a mí. Él solo es un chico, no le hagan eso, no tiene padre ni madre. No tiene por qué sufrir más.
—¡Lo hacemos por el bien de la humanidad no queremos que vuelva a destruir la ciudad, debe morir esta noche al menos distraerlo las horas que sean necesarias!
—No. Él no soportará tanto.
—¿Y cree que usted un pobre viejo podrá contra él? No sea ridículo. Él es uno de los chicos más fuertes de todos y ya sabes como es. Si no nos obedece lo mataremos. No a él, sino a usted. Y si aún así no accede, lo mataremos a él.
—¡Lo haré! Les prometo que de alguna forma le ganaré a esa cosa. Luego estaba parado en una especie de arena. Llevaba una armadura de cobre, las herramientas con las que aparecí, un arco y espada de platino. Ese monstruo estaba en frente de mi de un momento a otro. Se cambia la escena que me rodeaba, se escuchaba el zumbido del aire y mi cuerpo estaba totalmente reventado. Yo estaba ahí cayendo a toda velocidad, pero esta vez pude mirar mis brazos que, de un momento a otro, cambiaban de forma como si estuviera recordando algo que le paso a alguien más. Podía ver aquella ciudad que tanto resonaba en mi mente solo que esta vez ardía en llamas y el ojo destruía a las personas. Muchos corrían mientras los restos de las construcciones se derrumbaban por completo. Un niño pequeño con ropas rojas corría desesperado mientras se lanzaba por la borda de una casa y caí de lo que parecía ser lo más alto del cielo. En mi cabeza retumbaban estas palabras…

—¡Huye, Andrew! Aunque yo muera tú también tienes el aroma del fundador ¡Puedes salvarnos! ¡Puedes guiar al mundo! Recuérdalo, aprende sobre esta habilidad no tengo tiempo de explicarte tendrás que aprender sobre la marcha ¡te quiero, Andrew! Lástima que este horrible mundo nos tenga que separar —. Llora. —Tu mama estaría orgullosa si te pudiera ver. Recuérdame y lucha. Pon tu cabeza en alto y por favor por nada del mundo mueras ¡Eres el único para guiar al mundo! Se fuerte —. Pega su cara a la de él. —Y recuerda ¡tienes que salvar al mundo de esta horrible bestia!
Los latidos de Zack se aceleraban cada vez más, acercándose a una muerte prematura. Cuando volví a abrir los ojos el gólem estaba cortado en dos y yo estaba devorándolo pedazo a pedazo mientras le arrancaba cada uno de sus trozos. Escuchaba la voz de Terraria.
—¿Zack, que te pasa? Ya está muerto, detente.
De la nada, entre tantos latidos de mi corazón, paraba de latir y yo caí hacia atrás a punto de morir, pero en mi mente pasaban estas palabras: “¡Tienes que salvar al mundo de esta horrible bestia! Llevas el peso de todos los que esperan en un héroe. No puedes morir así y ya. Debes luchar si pierdes tu brazo o tu pierna o cualquier órgano aun si te quitaran tu fuerza si tu corazón deja de latir ¡lucha! ¡No te rindas!” Lentamente moví mi brazo y me tome la poción de regreso a casa. Caí en la superficie de día y aparecí de repente en la superficie de la cueva de Andrew. Pasaron unos minutos para que pudiera levantarme con éxito, pero en cuanto me pude levantar vi del otro lado del agujero de entrada a un anciano con extrañas ropas y unos cuchillos en la mano junto con una especie de enano el cual llevaba un casco de minero en su cabeza. Ambos tirados en el suelo a punto de morir.
—¿Humanos? ¿Quiénes son?
—¡Ayúdemelos, hay que llevarlos con Andrew!
Mientras tanto esa noche una jovencita corría de una horda de zombis mientras estos estaban cada vez más cerca de ella que se encontraba indefensa. Se resbalo mientras corría.
—¡No quiero morir!
—Princesa Abigail, ¿qué la trae por aquí? —. Ahí estaba en frente de ella. La silueta de una hermosa chica que se encontraba cubierta de hojas una guardiana encargada de proteger el bosque. —La guardiana del bosque la dríada alalia entra al escenario para defender a mi princesa —.Decía con voz burlona mientras hacía aparecer un aura que destruía lentamente a todos los zombis.





